Regreso al futuro: transformación empresarial tras la COVID-19

Regreso al futuro: transformación empresarial tras la COVID-19.Carlos Fernando Sánchez, director general del Grupo emergia en Colombia, es el autor de este artículo de opinón bajo el título Regreso al futuro: transformación empresarial tras la COVID-19, en el que aborda los retos de esta nueva realidad en el ámbito de la empresa.

En la realidad pre-pandémica, las empresas venían en una carrera desenfrenada por volverse más competitivas y por desarrollar ofertas de valor diferenciadas y apalancadas en un concepto de transformación digital. Este concepto prometía ser “el gran cambio”, pero requería grandes esfuerzos en tiempo y dinero para lograrlo, por lo cual era motivo de diversas evaluaciones por comités directivos, inversores, CEOs, etc, tratando de encontrar un modelo de negocio serio y sostenible en el tiempo, que fuera realmente atractivo para aventurarse en esa transformación.

Si bien es cierto, algunas empresas más emprendedoras lograron dar el salto con ambiciosos planes y/o proyectos, eran casos muy particulares y es en este momento donde tiene lugar la aparición de la COVID-19, un hecho que obliga a las empresas, no solo a ser más innovadoras o diferenciadas sino a que tengan que sobrevivir a una realidad sin precedentes.

Esta situación, hace que los famosos consejos, comités y hasta CEOs sean mucho más laxos para dar las aprobaciones que se requieren, propiciando y facilitando la tan anhelada transformación. Sin embargo, ¿qué es lo que realmente impulsa la transformación por la COVID-19?

Esta pandemia ha obligado a muchos países en el mundo a tomar medidas restrictivas que a su vez obligan a que las personas y/o empresas (consumidores finales) cambien su manera tradicional de realizar transacciones comerciales y/o de negocio. Por un lado, las restricciones sobre la limitación de desplazamientos (transporte), reducción de aglomeraciones en diferentes sitios, distanciamiento social (face to face) y por otro lado, las nuevas necesidades fruto de estas restricciones, como por ejemplo, el aumento en el uso de medios electrónicos virtuales, mayor cuidado en la salud, mejor control en las finanzas personales y la necesidad innegable de atención inmediata por parte de las empresas. Con todo esto, se puede decir que se tienen los ingredientes perfectos para preparar la transformación, fundamentada en siete grandes estrategias que toda organización debe seguir y cinco beneficios del mercado:

Por un lado, las ESTRATEGIAS serían:

1. La digitalización, que no es más que desarrollar soluciones a través de activos digitales (internos y externos) para la interacción con clientes y por eso se habla de bots, de inteligencia artificial, de realidad virtual y aumentada, entre otros que pueden ser vistos con una perspectiva de la eficiencia, de la rapidez y obviamente de la reducción de costos.
2. La desagregación, que busca separar unidades de negocio buscando mayor agilidad y dinamismo.
3. La desintermediación, que rompe los esquemas tradicionales de la cadena de abastecimiento simplificando la gestión, reduciendo costos y evitando pasar por una cantidad de actores que hacen más compleja la distribución. Esto permite que las grandes empresas “conversen” directamente con sus clientes.
4. La simplificación, que toda organización sueña con tener en los procesos core de sus productos y/o servicios tanto de cara a la producción interna como a la comercialización y atención de sus clientes.
5. La desmaterialización, que reduce la complejidad de producción física de productos y que potencia la distribución masiva de los mismos de manera más eficiente.
6. La masificación que permite llegar a muchos más clientes alrededor del planeta superando la barrera idiomática y sociopolítica.
7. Finalmente, la personalización, que hace que cada vez se entreguen ofertas más ajustadas a las necesidades específicas de los consumidores finales.

Por último, los cinco BENEFICIOS de mercado para esta transformación son:

1. La movilidad (celular y dispositivos).

2. Herramientas de Big Data.

3. Gente más conectada.

4. Uso masivo de las redes sociales.

5. Tecnología de automatización.

Además de lo anterior, la COVID-19 ha cambiado de manera importante dos de los tres principales motores de evolución del mundo: la energía, la logística y las comunicaciones. Hoy en día, no se puede hablar de comercialización sin pensar en el delivery, así como tampoco de comunicación sin medios digitales virtuales que también impulsan la transformación.

Se puede decir entonces que sobrevivir a la COVID-19 en términos de personas es cuestión de naturaleza humana, pero sobrevivir en términos de empresas es cuestión de estrategia, ¡Bienvenida Transformación!

(Carlos Fernando Sánchez, director general del Grupo emergia en Colombia).