El creciente riesgo de fraude puede ser minimizado con la biometría de voz

Nuance advierte a las empresas sobre la amenaza creciente que existe de fraude. De hecho, más de la mitad de las compañías españolas asegura haber sido víctima de algún delito económico en los últimos dos años, en concreto un 54%, como pone de manifiesto la última “Encuesta mundial sobre fraude y delito económico 2018”, elaborada por PwC.

Según datos de Nuance, en el último año los ataques de fraude dirigidos a los datos personales de los usuarios han repuntado y la frecuencia con la que se han producido ha dado a los ciberdelincuentes valiosas fuentes de información personal. Los datos que permiten identificarnos de manera personal son muy accesibles en el mercado negro, desde el PIN del banco hasta contraseñas de los correos, y pueden resultar en transferencias de dinero fraudulentas o compras que no hemos hecho en la tarjeta de crédito, por poner sólo algunos ejemplos.

¿Por qué la biometría de voz evita los riesgos de fraude?

Las contraseñas, los PIN numéricos, el número de DNI o las preguntas de seguridad están basadas en conocimiento. Una vez alguien posee esa información, pueden usarla para verificar su identidad de manera ficticia. Sin embargo, la seguridad biométrica por voz, tiene en cuenta las características biológicas de un individuo, lo que ofrece a las organizaciones la posibilidad de evitar riesgos de una forma mucho más segura y eficaz.

Para Nuance, la biometría de voz es uno de los métodos más seguros que existen en la actualidad para identificar y verificar la identidad de un cliente o propietario de una cuenta. En este sentido, las tecnologías de biometría de voz tienen capacidades robustas para impedir hasta los ataques más sofisticados en cuentas concretas y evitan los ataques a gran escala al proporcionar una capa de seguridad superior a la verificación basada en conocimiento.

Además, la huella de voz es una cadena de algoritmos, no la propia voz, con lo que es inútil para un cibercriminal hacerse con estas cifras matemáticas. La consultora Opus Research, que sigue esta parte de la industria de cerca, apunta al hecho de que las tecnologías de biometría de voz incorporan mecanismos anti-fraude (anti-spoofing) para detectar grabaciones o voces sintéticas, con lo que ni siquiera los mejores imitadores podrían burlar un sistema de biometría de voz.

Usando la seguridad biométrica de voz, bancos, gobiernos, agencias, telcos o empresas de retail no sólo pueden hacer el proceso de autenticación más sencillo, también pueden acceder a sus sistemas sin tener que escribir una contraseña o PIN. Únicamente diciendo una sencilla frase como ‘mi voz es mi contraseña’, pueden proteger la identidad y datos de sus clientes”, explica Marco Piña, director de Ventas del Sur de Europa en Nuance. “Ha llegado el momento de que empresas de retail, telcos y bancos acepten que la seguridad biométrica ya es una realidad para los consumidores, y decidan implementarla con el objetivo de evitar las crecientes oportunidades para el fraude”, añade.

Con todo, la seguridad biométrica no está basada únicamente en la voz. Las soluciones de Nuance incorporan una capa de reconocimiento del comportamiento para identificar al usuario a través de particularidades propias de sus características biológicas, como la entonación, la cadencia o las pausas al hablar. Este doble factor de autenticación, imposible de replicar en otros sistemas de contraseñas tradicionales, garantiza la protección total de los datos y las operaciones de los usuarios.