Enzyme, una consultora tecnológica que apuesta por la agilidad y la innovación continua

Enzyme, una consultora tecnológica boutique que apuesta por la agilidad y la innovación continua. Enzyme trabaja para ayudar a las compañías en esa transformación que hoy tanto necesitan, proporcionando los servicios que requieren ahora y en un futuro. Con la idea de conocer un poco mejor a esta organización y lo que aporta a la dinamización de las empresas en un momento un tanto complicado como el actual, charlamos con el CEO de la compañía, Álvaro Ortín.

Relación Cliente: La compañía ha participado en la creación de la app COwin-19, un sistema tecnológico orientado a ayudar a las empresas a preparar la vuelta a la normalidad tras la pandemia para ofrecer un entorno laboral saludable, ¿qué aceptación está teniendo en el mercado y de qué manera la tecnología puede ayudar a las empresas a normalizar esta nueva realidad que nos ha tocado vivir, tanto de cara a sus empleados como a sus clientes?

Álvaro Ortín: La aceptación en el mercado de COwin-19 está siendo muy positiva, desde su concepción intentamos que todos los stakeholders: empleados, sindicatos, departamentos de riesgos laborales y empresarios, protección de datos, etc. estuvieran alineados. La solución está concebida para garantizar la continuidad de las cadenas productivas de la empresa, pero en última instancia, queremos reducir contagios para salvar vidas, y el uso de la tecnología en el 2020 para luchar contra la COVID-19 es un deber de todos. Hemos identificado que en los clientes que utilizan COwin-19 se produce un cambio de comportamiento en los empleados. Este cambio es la mejor herramienta para mejorar la prevención en las empresas, ya que es el objetivo más difícil al que se enfrentan los departamentos de PRL.

Relación Cliente: En Enzyme se entiende la Experiencia de Cliente como la oportunidad para generar un nuevo modelo económico y emocional de relación con el cliente basado en la aplicación intensiva de tecnologías cognitivas, ¿podría dar algún ejemplo concreto de cómo se hace esto?

Álvaro Ortín: Todos conocemos la complejidad de diseñar estrategias integrales de negocio que basculen sobre el cliente como eje principal. Los propios modelos operativos omnicanales raramente lo son, y los customer journeys son siempre parciales. Por este motivo, en Enzyme creemos en la optimización de los puntos de contacto, en elevar el valor de la interacción. Llevamos más de 8 años trabajando en proyectos de inteligencia artificial con elevado impacto en la cuenta de resultados de nuestros clientes, la hemos industrializado y esto nos da un posicionamiento competitivo diferencial. Nuestro último chatbot creado para una de las entidades financieras líderes -por el que hemos sido premiados en los 2020 IBM Beacon Awards- representa la síntesis de cómo las tecnologías cognitivas son capaces de hacer saltar la experiencia de cliente a otro nivel: conocimiento “sin equivocaciones”, disponibilidad 24×7, adecuación a la necesidad, flexibilidad, eficacia comercial…

Relación Cliente: ¿Cuál es la propuesta de valor de la compañía a la hora de crear un mapa del viaje del cliente en el que los puntos de contacto de este con la compañía sean realmente impactantes para el cliente y aporten datos relevantes a la compañía?

Álvaro Ortín: La relevancia de los puntos de contacto del cliente con la compañía está ligada a lo que llamamos valor en juego, es decir, qué se espera, tanto económica como emocionalmente -en términos de compromiso de cliente con la marca- en ese punto de contacto, y no en otro. La tecnología nos permite poner los datos, de forma amigable, en cada punto de contacto, y extraer conclusiones de los mismos en forma de contribución al valor en juego. En Enzyme, podemos desarrollar un personal shopper virtual que vaya cambiando su comportamiento a lo largo del funnel de compra, hasta convertirse en el soporte post-venta una vez realizada la misma. Pero el secreto son los datos y cómo las tecnologías cognitivas los interpretan y los procesan.

Relación Cliente: ¿Cuál es el reto principal al que se enfrentan hoy en día las empresas del mercado español a la hora de ofrecer a sus clientes una óptima experiencia no solo de compra sino de atención y servicio, especialmente cuando este necesita resolver una incidencia importante.

Álvaro Ortín: Las empresas españolas se enfrentan en los próximos meses a niveles de incertidumbre nunca vistos en épocas recientes. La pandemia ha cambiado todos nuestros comportamientos: hemos sufrido un largo confinamiento y hemos comprobado cómo la tecnología nos ayudaba a seguir en mayor o menor medida con nuestro día a día. Sin embargo, han aflorado igualmente las tremendas debilidades de los procesos de aprovisionamiento y atención al cliente (¡o paciente!) de nuestro tejido empresarial, y ése es nuestro gran reto a corto plazo: crear empresas y modelos de negocio resilientes. Y en este ámbito, la aportación de la inteligencia artificial es ya esencial.

Relación Cliente: Esta pandemia ha dejado en entredicho a muchas empresas a la hora de poder gestionar eficientemente el incremento de peticiones online y no solo para resolver ágilmente los pedidos, sino para resolver las incidencias surgidas, ¿qué ha fallado? Hay expertos que dicen que algunas empresas no habían hecho los deberes y que su transformación digital estaba y aún lo está, a medias.

Álvaro Ortín: Ligando con el punto anterior, la pandemia ha dibujado escenarios operativos que nadie en ningún consejo de administración hubiese imaginado. La transformación digital es un camino, es una forma de cambiar el modo de hacer las cosas, de crear, de innovar. Nosotros hemos sido capaces de levantar bots en 5 días, con respuestas inteligentes a la emergencia del virus, a mucha más velocidad que la que necesitaban las cadenas logísticas para recomponerse. Y eso ha sido por llevar las metodologías ágiles en nuestro ADN empresarial. Esa es la verdadera transformación digital.

Relación Cliente: ¿Cuáles son las bazas estratégicas de la compañía para ayudar a las empresas a llevar adelante una verdadera transformación digital?

Álvaro Ortín: En estos momentos las bazas son de las empresas, de su velocidad de adaptación a dar los servicios digitales que demandan sus clientes. Y sólo hay dos vías para su digitalización: actuar en sus sistemas corporativos para eficienciar los costes y mejorar la experiencia de cliente, el primer deber de las mismas, y el segundo, componer un ecosistema para introducir nuevas propuestas de valor rápidas para el negocio. No hay más. Nosotros somos el catalizador, pero la reacción química debe producirse en la empresa.

Relación Cliente: ¿Cuáles son en este momento los principales objetivos a corto y medio plazo de Enzyme como grupo?

Álvaro Ortín: La orientación a negocio hace que las inversiones en proyectos se midan todas por el retorno en menos de un año de la inversión y crecimiento de valor de la empresa. Enzyme lo hace con la transformación y adaptación cultural de ellas, dándoles plataformas externas o construyendo sus propias plataformas digitales. El valor de Enzyme está en su origen digital y en la especialización de sus recursos humanos, y por ello nuestro objetivo como grupo no es tanto crecer indiscriminadamente como mantener nuestra esencia de consultora tecnológica boutique que nos permita mantener intactos nuestros valores de agilidad e innovación continua, aportando una visión diferente de cómo hacer las cosas en nuestros clientes, nacionales o internacionales.

(Manuela Vázquez)